Derribando aviones con globos

Como todos los grandes conflictos armados, la Segunda Guerra Mundial supuso una revolución industrial y tecnológica para los países beligerantes. Curiosamente, a pesar de la innovación armamentística de la época, para combatir los bombardeos a ciudades y otros objetivos estratégicos se recurriría a una invención del siglo XVIII: los globos aerostáticos. La utilización de globos cautivos jugaría un papel clave en la defensa de Londres, el desembarco de Normandía y la batalla de Moscú, dónde este sistema sería utilizado de la forma más sofisticada y masiva. Fueron utilizados por japoneses, soviéticos, estadounidenses o alemanes. También en plena Guerra Fría.

Operación_arriado_globo_aerostático_soviético_1945Globos en combate hasta la Primera Guerra Mundial.

La primera vez que se utilizó un globo aerostático en combate fue en 1794, cuando el ejército francés usó el globo de reconocimiento l’Entreprenant para observar los movimientos de las tropas austriacas y alzarse con la victoria en la Batalla de Fleurus.

globo_Entreprenant_Batalla de FleurusDurante el siglo XIX y principios del siglo XX el uso de globos se extendería entre los principales ejércitos y conflictos de la época, como la Guerra Civil Estadounidense o la Guerra Ruso-Japonesa.

Hasta la Primera Guerra Mundial los globos fueron utilizados militarmente para tres propósitos básicos: el ya mencionado reconocimiento aéreo, el bombardeo de objetivos enemigos y el transporte de personal, material y correo.

Con el desarrollo de la aviación y la aparición de los primeros bombarderos, con un techo de vuelo muy limitado y sin sistemas de mira que permitieran arrojar los proyectiles con precisión, los globos aerostáticos tendrían una nueva utilidad como elemento defensivo: creando barreras de globos anclados al suelo se obstaculizaría la posibilidad de volar a baja altura, por el riesgo que suponían los propios globos y cables de sujeción, se forzaría a bombardear desde mayor altitud, perdiendo consecuentemente precisión y capacidad de sorpresa, y se facilitaría la actuación a las defensas antiaéreas y a los cazas interceptores.

El ejército británico fue pionero en la utilización de barreras de globos, desplegándolos por primera vez en los últimos años de la Primera Guerra Mundial para proteger Londres de los bombarderos alemanes. Estas primeras barreras estaban compuestas por grupos de tres globos, distanciados entre si unos 450 metros, unidos mediante cables de acero y elevados a una altura de hasta 3.000 metros.

Prototipo_globo_británico_Primera_Guerra_MundialDurante el año escaso que los globos protegieron el perímetro de la capital inglesa el resultado fue muy satisfactorio, ya que prácticamente anularon la capacidad de ataque a baja altura de los bombarderos enemigos y permitieron que las defensas antiaéreas y los cazas de la RAF actuaran con gran eficacia en la estrecha franja operativa que les quedaba a los aviones alemanes.

Globos aliados en la Segunda Guerra Mundial

Globo_Londres_2GMEl éxito cosechado por las barreras de globos en la Primera Guerra Mundial hizo que en la Segunda el ejército británico pasara de utilizar un puñado de ellos a más de 2.000 unidades.

Aparte de ligeras mejoras técnicas, el único cambio sustancial en su forma de uso fue que se pasó del izado conjunto al individual, permitiendo así un despliegue más rápido y un manejo más ágil. En esta ocasión no sólo se utilizaron para proteger la ciudad de Londres, sino que además se desplegaron sobre objetivos estratégicos como aeródromos, puertos y edificios importantes. Un globo de casi 20 metros de largo y 8 de diámetro sobre un objetivo concreto suponía un importante obstáculo añadido a cualquier tentativa de bombardeo en picado, como los realizados por los famosos stukas, que se lanzaban a toda velocidad contra los objetivos para lanzar sus bombas.

Aunque los aviones habíanBombardero_Heinkel_accidentado_por_culpa_modificación_anti-globos inestable ganado capacidad de volar en altura respecto a la Primera Guerra Mundial, los alemanes siguieron desquiciados por la presencia de las barreras de globos e intentaron por todos los medios posibles acabar con ellos: desde realizar misiones dedicadas específicamente a destruirlos, hasta equipar sus bombarderos con todo tipo de artilugios para esquivar y cortar los cables de sujeción. Todos estos intentos resultaron demasiado costosos en pérdidas y poco efectivos, ya que los globos derribados eran repuestos al cabo de poco tiempo.

Además de la defensa del Reino Unido en la Batalla de Inglaterra, los aliados utilizarían los globos aerostáticos en otras ocasiones, como la protección de la costa oeste estadounidense en 1942 o el despliegue en el norte de África y el Mediterráneo. Pero sin duda alguna, el otro momento clave en que serían utilizados fue el Desembarco de Normandía, cuando centenares de barcos navegaron cubiertos por globos para impedir el bombardeo por parte de aviones alemanes.

Desembarco_Normandía_6_jun_1944Globos soviéticos en la Segunda Guerra Mundial

Inspirándose en la experiencia británica de la Primera Guerra Mundial y de la Batalla de Inglaterra, la URSS también decidió utilizar globos aerostáticos para combatir los bombardeos masivos que la Luftwaffe lanzó sobre Moscú, en el intento de Hitler de tomar la ciudad entre 1941 y 1942.

cartel_soviético_defensa_moscuLa defensa soviética contra la aviación nazi se organizaría mediante tres círculos concéntricos: en un radio de 120 kilómetros del centro de Moscú se encontraban varios aeródromos con la misión de enviar cazas a interceptar los bombarderos alemanes entre 150 y 200 kilómetros de la capital, a 35 kilómetros del centro empezaba el despliegue de focos y defensas antiaéreas, y finalmente, en un radio de 8 kilómetros, se desplegaron centenares de globos aerostáticos en forma de tablero de ajedrez, cubriendo todo el centro de la ciudad y los edificios más importantes.

Cada puesto de la red de globos contaba con un equipo de 12 personas y dos globos idénticos, que podían ser izados por separado, logrando una altura de entre 2 y 2,5 kilómetros cada, o en tándem, logrando hasta 4,5 kilómetros de cobertura:

Esquema_despliegue_globos_modo_tándemAdemás de los beneficios aportados por las barreras de globos ya mencionados anteriormente, los aerostatos soviéticos fueron equipados con minas que colgaban de sus cables de sujeción. Así, si un avión enemigo impactaba con sus alas contra el cable, no sólo corría el riesgo de dañar gravemente la aeronave y estrellarse, sino que podía ver como en deslizarse el cable la mina acabara impactando contra el fuselaje. Desde Agosto de 1941 hasta el final de la Batalla de Moscú, 120 aviones alemanes cayeron víctimas de impactos contra los cables de acero y 35 estallaron en pleno vuelo al detonar alguna de las minas colgantes. Recreación:

minas_colgantesAnte semejante mortandad, los alemanes desplegaron cazas con la misión de hacer estallar los globos, pero como estos eran repuestos con cierta facilidad y la respuesta por parte de los cazas rusos y las defensas solía ser contundente, los bombardeos nazis pasaron a ser generalmente nocturnos. En consecuencia, para poner en riesgo los bombarderos enemigos pero evitar ser destruidos durante el día, los globos eran izados por la noche y arriados al amanecer. En total, el número de aerostatos desplegados fue de más de 3.000 unidades, siendo izados un total de 300.000 veces en el transcurso de la Guerra. Las bajas alemanas sobre el centro de Moscú ascendieron a 491 aviones, entre abatidos por disparos e impactos contra globos.

Caza_Messerschmitt_Me109_derribadoAdemás de la batalla de Moscú, los globos soviéticos fueron desplegados en otros enclaves, como la ciudad de Leningrado. Precisamente en esa ciudad fue tomada la siguiente fotografía, que muestra como era transportado el gas que serviría para hinchar los aerostatos defensivos:

Transporte_gas_Leningrado

Para finalizar, a modo de curiosidad, os dejamos con una imagen de los primitivos sistemas de detección acústica utilizados antes de que se inventaran los radares:

Sistema_de_detección_acústica_aviones

 

Fuente: SovietRussia.es (página desaparecida).

La jaula dorada de Stalin

el_palacio_de_los_soviets

Precisamente, el complejo residencial, conocido popularmente cómo la Casa del Dique (Дом на Набережной), se encuentra delante del emplazamiento asignado al colosal palacio, dónde actualmente se erige de nuevo la Catedral del Cristo Salvador, después de haber sido dinamitada en 1931 y convertida en la piscina más grande del mundo cuando se cancelaron las obras del palacio [ver mapa].

Del sueño…

En la construcción de la Casa del Dique no se escatimaron recursos, alcanzando un coste final de 14 millones de rublos. El único sacrificio que se hizo respecto el proyecto original fue la fachada de granito rosáceo, por estimarse demasiado costosa así como – sobre todo – para salvar las apariencias (semejante edificio no es que fuera muy acorde a los principios bolcheviques).

Los 505 apartamentos del complejo disponían de los mejores equipamientos imaginables en esa época: fogones de gas, agua caliente, teléfono, receptor de radio, gramófono, muebles de roble… Todos los enseres eran proporcionados por la administración del Kremlin, quien mantenía un escrupuloso inventario y recaudaba un pequeño importe mensual en concepto de alquiler.

Habitacion_de_uno_de_los_apartamentoschapa_del_inventario_de_enseresEn cuanto a servicios, el edificio disponía de todo lo imaginable: banco, lavandería, escuela, centro médico, supermercado, gimnasio, cine, jardín, oficina de correos… todo en exclusiva para los vecinos. Además, cada familia contaba con su propia asistenta y no tenía necesidad alguna de cocinar, ya que recibían unos cupones intercambiables por comida preparada.

En 1932, cuando el edificio quedó plenamente ocupado, el número total de residentes era de 2.745 personas. Algunos de los vecinos más ilustres que tuvo la casa fueron: Nikita Jruschov (Presidente de la URSS entre 1953 y 1964), Georgi Zhúkov (Mariscal que lideró la victoria en la Segunda Guerra Mundial), Nikolai Bukharin (líder bolchevique), Artem Mikoyan (creador de los aviones MiG), Vassily Stalin (hijo del dictador) o su propio arquitecto, Boris Iofan.

…a la pesadilla

Pero este oasis de privilegios no quedó libre del lado oscuro de la dictadura de Stalin: en cada escalera había un conserje que guardaba las llaves de todos los pisos y vigilaba los movimientos de los vecinos. Cualquier entrada o salida de personas y bienes era registrada. Por ejemplo, algo tan trivial como regalar un trozo de pastel a un familiar debía ir acompañado de su notificación escrita y sello correspondiente.

El control por parte del NKVD (precursor del KGB) era tal que se dice que los finos tabiques del edificio fueron construidos adrede, para permitir realizar escuchas con los rudimentarios métodos de la época. Curiosamente, el único piso insonorizado era el ocupado por Vassily Stalin, un apasionado de la música Jazz.

Si desde un principio la casa había estado sometida a una estrecha vigilancia, con el aumento del afán de poder de Stalin se convertiría en el epicentro de la represión política de la segunda mitad de los años 30. El punto álgido llegaría con la conocida como Gran Purga, que, entre los años 1936 y 1938, acabaría con más de un millón de personas muertas (ejecutadas o torturadas) y 2 millones de condenados a trabajos forzosos en gulags (a día de hoy las estimaciones del número de víctimas siguen siendo inexactas, hasta el punto que se considera que las cifras podrían llegar a ser dos veces y media superiores).

Durante esos años de terror la Casa del Dique sufrió a diario las visitas de los agentes del NKVD, quienes irrumpían de noche en los apartamentos para llevarse los designados por Stalin, mientras éste podía observar la escena desde la otra orilla. Su destino era los sótanos de la central del NKVD en la Plaza Lubianka, de dónde no solía haber otra salida que una ejecución sumaria o una condena a trabajos forzosos en Siberia.

lubianka_sede_central_del_NKVD_KGB_y_actual_FSB
Lubianka sede central del NKVD KGB y actual FSB.

El mismo sistema que habían contribuido a construir y que les había encumbrado se convirtió en una trampa mortal de la que no pudieron escapar: el balance de víctimas de la Casa del Dique superaría las 800 personas, entre ejecuciones (unas 250), suicidios, torturas, condenas a gulags y niños enviados a orfanatos. Después de la Gran Purga más de 200 pisos quedaron vacíos.

Hoy en día, el recuerdo de esa represión y de lo que fue la Casa del Dique se mantiene vivo gracias a un pequeño museo de dos habitaciones, que recrea como fueron los pisos y muestra algunas fotos y documentos de sus antiguos habitantes, junto con un espeluznante listado de víctimas. Además, a lo largo de la fachada cuelgan varias placas conmemorativas:

lista_conmemorativaplacas_conmemorativasBajo el gélido color gris de la fachada todo ha cambiado y son muy pocos los vecinos actuales que vivieron la época soviética del edificio. Lo que antes fueron dependencias del complejo ahora son supermercados, oficinas, el teatro Estrada o el cine Udarnik, el más conocido de la ciudad. Los pisos han ido siendo ocupados por nuevos ricos o extranjeros capaces de asumir su elevado coste, orgullosos de poder decir que viven en la casa que durante tanto tiempo se identificó con la élite.

Esperemos que esta misma cotidianidad que ahora se respira en la Casa del Dique no acabe con el recuerdo de lo que fue uno de los regímenes más crueles de la historia

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[nbox type=”warning”]MÁS INFORMACIÓN EN:
– Gulag Museum (ruso)
– Museumdom,narod.ru (ruso)[/nbox]

[nbox type=”info”]LIBROS Y OTROS:
– Yuri Trifonov. “La Casa del Dique”. (Que sepamos no está publicada en castellano). Enlace en ruso a la ficha del libro.
– Дом на Набережной НТВ (Serie televisiva de la HTB en ruso).[/nbox]